
10 razones para practicar Yôga
El viaje hacia el mundo del
yôga es, además de excitante, inmensamente agradecido.
Los efectos de su práctica regular son intensos y maravillosos.
Normalmente, se notan efectos positivos muy deprisa. Lo primero
es una mejora en la flexibilidad, en el tono muscular y en el
estado físico en general. A medida que se profundiza en
la práctica regular, se experimentan otros beneficios mas
sorprendentes.
A continuación se enumeran diez buenas razones para practicar
estas técnicas (yôga) con confianza.
1. El yôga ayuda a mantener, recuperar
y aumentar la salud física. El yôga es un ameno sistema
anti-estrés. Mediante la relajación, las posturas,
la respiración, la meditación y la dieta adecuada,
el yôga disminuye efectivamente el estrés, baja la
tensión y la ansiedad. Mejora también el sistema
inmunitario evitando enfermedades y, si ya se esta enfermo, facilitando
la recuperación. Recientes investigaciones demuestran que
el yôga es muy eficaz frente a casos de hipertensión,
diabetes, problemas respiratorios como el asma, problemas para
conciliar el sueño, dolores crónicos de cabeza y
de espalda. El yôga puede mejorar las funciones cardiovasculares,
la digestión, la visión e incluso proporcionar cierto
control sobre el dolor.
2. El yôga pone en forma y aumenta la energía.
Su práctica ayuda a relajar el cuerpo y la mente permitiendo
obtener toda la energía necesaria para actuar eficientemente
ante los desafios de la vida diaria. Se mejora mucho la flexibilidad,
la fuerza y el equilibrio.
3. El yôga
proporciona equilibrio mental.
Ejerce una profunda influencia sobre la mente a través
del sistema hormonal. La práctica del yôga proporciona
mejores resultados que cualquier tranquilizante y sin los indeseables
efectos secundarios. Proporciona equilibrio y claridad mental
sin entorpecer la mente. Con el yôga se puede permanecer
al mismo tiempo alerta y relajado.
4. El yôga
es una poderosa ayuda para el crecimiento personal.
El yôga ayuda a descubrir el potencial escondido del cuerpo.
El cuerpo es un maravilloso instrumento, pero hay que tocarlo
adecuadamente para producir bellas y armoniosas melodias. El yôga
permite acceder con seguridad a la exploración de los aspectos
mas ocultos de la mente, especialmente a los estados de conciencia
mas elevados. De forma progresiva desaparecen las ideas equivocadas
sobre uno mismo y sobre la vida en general.
5. El yôga
es un sistema completo e integral.
El yôga ofrece un estilo de vida orientado hacia el crecimiento
personal que cubre todos los aspectos de la vida. Su repertorio
incluye técnicas para una óptima salud física
y mental, para afrontar con creatividad los desafios de la vida
moderna y para mejorar y transformar la vida sexual. El yôga
te hace sentirte a gusto con tu cuerpo, mejora la imagen y la
autoestima; aumenta el poder de concentración y la memoria.
En definitiva, el yôga ayuda a descubrir la esencia espiritual
del practicante, liberándole del miedo y de otras emociones
y pensamientos restrictivos.
6. El yôga
mejora las relaciones sociales.
El yôga permite mejorar las relaciones con la familia, los
amigos y los compañeros de trabajo, proporcionando una
nueva visión de la vida. Procura medios para desarrollar
paciencia, tolerancia, compasión y perdón. Mediante
sus técnicas se adquiere control sobre la mente haciendo
desaparecer las obsesiones y los hábitos indeseables. El
yôga enseña a vivir en paz con todo el mundo. Proporciona
todo lo necesario para armonizar y embellecer la vida.
7. El yôga
aumenta la conciencia.
Con el yôga se puede intensificar en gran medida la conciencia.
La práctica del yôga permite afrontar todas las situaciones
de la vida, incluso las mayores crisis, con claridad y serenidad.
Además, el yôga hace a quien lo practica mas sensible
a los ritmos corporales y las sensaciones de los sentidos, desarrollando
también la facultad intuitiva (el sexto sentido). Pero
lo mas significativo es que el yôga te pone en contacto
con tu realidad espiritual que es fuente primera de la mente y
la conciencia.
8. El yôga
se puede combinar con otras disciplinas.
Aunque el yôga es completo en si mismo, se puede combinar
facilmente con todo tipo de deportes o esfuerzo físico,
incluso con ejercicios tan opuestos como el aerobic o el levantamiento
de pesas. También se puede practicar yôga junto con
otras disciplinas mentales, como técnicas de memorización
o ajedrez. No solo es que el yôga sea compatible en todos
los casos, sino que ayuda en gran medida a mejorarlos.
9. El yôga
es facil y conveniente.
En el yôga no se practica hasta que surge la fatiga y aparece
el sudor (a menos que se siga algún tipo de yôga
moderno aeróbico). Se puede practicar en el confort del
propio domicilio, aunque realmente se pueda practicar en cualquier
sitio. Aunque no es preciso desplazarse a algún sitio concreto,
es conveniente que los principiantes asistan a clases de yôga.
El yôga esta libre de cualquier esfuerzo doloroso. En realidad,
permite superar todas las formas de sufrimiento
10. El yôga
es liberación.
El yôga te puede conectar estrechamente con tu auténtica
naturaleza, proporcionando una sensación de plenitud, de
enriquecimiento interior y de confianza. Reduciendo el egoismo
y los pensamientos y emociones negativas, el yôga te acerca
a la felicidad eterna. Desarrolla tu fuerza de voluntad y te permite
ser responsable de tu propia vida.
(traducido
del libro “Yôga for Dummies”, de Georg Feuerstein
y Larry Payne, edit. IDG Books Worldwide, Inc., Foster City, USA,1
999).
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